MONASTERIO DE LA CARTUJA DE NTRA. SRA. DE LA DEFENSIÓN


Visitas Guiadas Jerez

Declarada Monumento Histórico-Artístico en 1856, la Cartuja de Jerez o Monasterio de Nuestra Señora de la Defensión es el edificio religioso más importante de la provincia de Cádiz. Se encuentra situada en una colina junto al río Guadalete a cuatro kilómetros de Jerez. La construcción de este monumento, se relaciona con la existencia anterior en el mismo lugar de una pequeña ermita que fue construida como agradecimiento a la Virgen por la defensa y ayuda que Ésta, según la creencia popular, había dado a los cristianos en una batalla acontecida en el siglo XIV contra los musulmanes. De esta ayuda prestada en defensión de los cristianos procede el nombre dedicado a Santa María de la Defensión. La orden de monjes Cartujos, que habitarían el monasterio, fue fundada por San Bruno (Colonia 1030- 1101 Calabria) y nació oficialmente a partir del año 1140 siendo así una de las grandes instituciones monásticas de la Edad Media.

La vida de esta orden se caracterizaba por:
— La soledad (separación del mundo, la guarda de la celda, la soledad interior).
— Combinación de la vida solitaria y la vida comunitaria (liturgia cantada en la iglesia y reuniones de la comunidad monástica).
— La liturgia cartujana. (Algunos elementos de esta liturgia son: predominio del tiempo en silencio, la prohibición de todo instrumento musical y el uso del canto gregoriano que fomenta la interioridad).

Los Cartujos, tuvieron en Jerez mucha importancia como orden monástica. Procedían del monasterio sevillano de Santa María de las Cuevas y se asentaron en nuestra zona gracias a la fundación del monasterio de la Cartuja de la Defensión por parte del noble caballero jerezano Álvaro Obertos de Valeto, del cual aunque se poseen escasos datos sobre su vida, sabemos que procedía de una familia noble genovesa asentada en nuestra ciudad tras la Reconquista, y que se dedicó al ejercicio de las armas, como se manifiesta en la lápida de su sepultura. En 1463, tras realizar una visita al monasterio de la Cartuja de Sevilla, decide ofrecer todos sus bienes para que se llevara a cabo la construcción de una Cartuja en Jerez, hecho que quedó plasmado mediante escritura pública otorgada en Sevilla el 3 de mayo del mismo año. Se dice que incluso llegó a participar en los trabajos de construcción. Su cuerpo se encuentra enterrado a los pies del presbiterio en una sepultura con una lápida realizada en mármol donde se representa al caballero vestido de guerrero con armadura y espada.

Visitas Guiadas Jerez

En 1476 se funda el monasterio (si bien éste no se empieza a construir hasta 1478) y llegan los primeros monjes. Éstos poseyeron importantes bienes, una gran hacienda, procedente en gran medida de donaciones, y crearon la ganadería caballar Cartujana, cuya fama ha perdurado en el tiempo. Los monjes Cartujos tuvieron que abandonar el monasterio en varias ocasiones:
— En 1810, fecha en la que la invasión napoleónica hizo que los monjes se marcharan del monasterio. Este hecho no sólo causó esta partida, sino también el expolio de muchos bienes y grandes obras artísticas que en él había.
— En 1820, durante el Trienio Liberal.
— En 1835, con la Desamortización de Mendizábal se produjo la expulsión de la orden y con ello un período de ruinoso abandono.

En 1948 los Cartujos vuelven a Jerez, y se hacen obras de restauración para recuperar el esplendor perdido del monasterio. En el año 2002 la orden deja definitivamente el monasterio, pero éste es habitado desde entonces por las Hermanas de Belén.

La Cartuja de Santa María de la Defensión es una verdadera joya artística que comenzó a edificarse a finales del siglo XV, aunque será en el siglo XVI cuando se construiría casi todo el monasterio. Incluso el período de acabado de ornamentación de distintas zonas llegaría hasta el siglo XVII y XVIII.

La forma de vida de los Cartujos, una vida solitaria combinada con una parte de vida en común se refleja en el edificio. De ésta manera, el monasterio es concebido como la unión de distintos tipos de dependencias para que el monje pueda establecer un equilibrio entre estos dos tipos de vida.

Hay que citar las partes diferenciadas en este tipo de monasterio:
— El claustro grande: que reagrupa las celdas de los monjes.
— Lugares comunitarios: el capítulo, el refectorio y la iglesia. En esta parte del monasterio se encuentran también ciertos lugares de trabajo.
— Lugares de trabajo más ruidoso que se sitúan en zonas más alejadas del monasterio para no turbar el silencio.

Como monumento, hay que citar el gran valor artístico de muchos de sus elementos. La portada de ingreso al monasterio, cuyo autor fue Andrés de Ribera (el mismo maestro mayor que junto a Diego Martín de Oliva y Bartolomé Sánchez realizara el Cabildo Antiguo de Jerez), es de estilo Renacentista, construida en 1571.

Visitas Guiadas Jerez

Es una magnífica portada donde destacan las columnas dóricas de orden gigante y el gran arco que decora la fachada, con incrustaciones de elementos cerámicos y vidriados (que aparecen también en otras zonas del monasterio). Las metopas y triglifos dan paso a una venera que corona la fachada. Como protagonistas escultóricos destacan las figuras presentes de la Virgen, San Bruno y San Juan Bautista y de forma destacada en la fachada, la imagen de Dios Padre que ocupa la zona superior del conjunto. Atravesando la fachada de entrada, se accede al atrio que antecede a la iglesia. Ésta, posee una portada barroca fechada entre 1662 –1667, cuyas trazas las realizó el cartujo Pedro del Piñar. Es una fachada con muchos más elementos que la anterior, con lo cual posee mayor complejidad. Llama mucho la atención el conjunto de columnas pareadas que dominan la superficie de cada uno de los cuerpos y la realización de dicha portada como si de un retablo se tratara. El rosetón en piedra en la zona central tiene reminiscencias góticas, a la vez que las cresterías que encontramos en otras zonas del monasterio. Las esculturas de esta portada representan a la Inmaculada, a San Bruno y a Dios Padre en la zona de la banda central y además a otros santos de la orden.

Su interior consta de una sola nave cubierta con bóvedas de nervios y estrelladas en la zona de la cabecera. En la zona que corresponde al coro de los monjes, destacar la sillería que fue realizada entre 1542-1547 por Jerónimo Valencia y Cristóbal de Voisín. Se trata de una obra de estilo Plateresco donde se demuestra un gran dominio del arte clásico. En el Museo Arqueológico de nuestra ciudad se conserva un sitial de esta sillería y varias esculturas de San Juan Bautista (patrono de la orden) y de San Bruno (su fundador). Todo ello fue una donación de la orden cartuja, realizada en el año 2001, antes de marcharse definitivamente del monasterio.

Visitas Guiadas Jerez

El retablo actual de la iglesia, situado en la cabecera, fue donado por la duquesa de Medina Sidonia, Luisa Isabel Álvarez de Toledo, en los años setenta del siglo XX y sustituyó al que realizaron José de Arce y Francisco de Zurbarán entre 1637- 1639.

Entre los claustros, destacar el Claustrillo, donde se combinan el Gótico y el Renacimiento. Desde él se accede al refectorio, una gran nave alargada donde, en uno de sus muros, se encuentra una obra de José de Arce, perteneciente al antiguo retablo anteriormente mencionado.

El Claustro Grande o de los Arrayanes alberga las celdas de los monjes, lugar donde éstos desarrollaban la vida de recogimiento y en el patio, aparecen varias cruces de color negro señalando la sepultura de algunos de ellos. En una de las bóvedas de este claustro se halló en 1927 un jarrón nazarí que actualmente se expone en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid.

En definitiva, un verdadero conjunto de espacios que conforman no sólo el modelo de vida de dicha orden monástica, sino lo que es más importante, una pieza esencial del patrimonio monumental jerezano que hay que valorar y llevar a cabo una mayor difusión de su importancia.